miércoles, 5 de abril de 2017

ENTREVISTA A LA PREGONERA

María Sierra Carretero es la pregonera de la Semana Santa 2017 de Villarrubia de los Ojos. Catequista en la localidad durante años,  y miembro de la Junta de Gobierno de la Hermandad de Jesús en el Descendimiento y María Santísima de la Esperanza durante otros tantos. Actualmente reside en Madrid, donde trabaja con colectivos desfavorecidos. 


“La Semana Santa es un cordón umbilical de emociones y sentimientos para el cristiano”


M.J.G. / Vbia de los Ojos

¿Cómo recibió la noticia de ser pregonera de la Semana Santa 2017?

Pues se pusieron en contacto conmigo y nos citamos en mi casa y claro, abres la puerta y te encuentras a la gente que representa a la Junta de Hermandades. Fue una sensación muy emocionante. A la vez yo lo viví con muchos nervios, pues después de tantos años, tantos pregones escuchados…me toca a mí y les decía: “Os digo que sí, pero dejarme que esta noche no duerma de tal regalo que me habéis dado”.


¿Qué sintió ante tal noticia?

Fue como recibir un regalo y a la vez un sueño cumplido. Sabes que te pasan un testigo. “Queremos que nos digas algo, qué es para ti la Semana Santa”. Entonces te sientes con mucha responsabilidad de transmitir. Conoces a tu pueblo, pero ¿cómo hacerlo cuando ahora tus circunstancias son otras?  Pero considero que nuestra fe no va cambiando, sino que va creciendo, tomando otra forma.


¿Qué es lo que le ha motivado para escribir el texto?

He querido transmitir lo que es para mí la Semana Santa en la vida, en los 365 días del año. Quiero compartir la experiencia de la fe, que es la experiencia de la vida compartida con todos sus matices. Quiero transmitir lo que ha sido para mí Jesús a lo largo de mi vida. En este pregón Jesús es el puente a esa realidad. Es una lectura creyente de lo actual del Jesús que transita hoy en día por las calles, comercios, casas y por nuestra vida.   


¿Cuesta volcar todo lo que uno siente o quiere expresar en un pregón?

Tenía clara la idea de no fuese muy largo. Que lo que voy a compartir fue ameno dentro de lo que ya nos sabemos, porque todos nos sabemos la historia de Jesús. Su Pasión, Muerte y Resurrección. Desde ese enfoque e hilo conductor, pero llevándolo a lo actual, al ahora. Ese Jesús actual. Y sí,  la verdad es que hay momentos en que no lo expresas como te gustaría, y te reiteras: “tengo que ser breve”. Sí que hay etapas muy bien definidas y que tenía muy claras. La última cena por ejemplo la hago más extensiva resaltando el lavatorio de los pies. Resalto ideas que están ahí pero considero que suenan menos.


¿Crees que una vez leído el Pregón, el mensaje que pretende hacer llegar, será captado?

Mi pregón tiene como objetivo enganchar, con un lenguaje comprensible para mi gente, la gente de mi pueblo. Espero conseguirlo.


¿Qué opina de la Semana Santa de Villarrubia y de su evolución?

Haciendo balance de la Semana Santa de hace años a la actual, creo que se ha ido mejorando en cuanto a detalles, estética, al cuidado de lo exterior. Desde el punto de vista más crítico, quizás nos hayamos centrado demasiado en ese exterior.  Sin embargo, creo que eso externo también va conectado con lo interno.  No obstante, también se está tomando muy en cuenta la religiosidad, dando fuerza al culto de las imágenes. En ese sentido ha ido creciendo.  Se mezcla el sentimiento con la emoción. Hay un marco perfecto para que nazcan emociones muy intensas y muy bonitas.


Perteneció durante años a la Junta de Gobierno de la Hermandad de Jesús en el Descendimiento y María Santísima de la Esperanza. ¿Qué puede decirnos del trabajo de las Hermandades de Pasión?

Creo que hay un hacer de las personas. Una implicación. Un respeto. Se ve cuando estás dentro de ellas, pero creo que también desde fuera.  Quieres ofrecer lo mejor al pueblo. Que la gente disfrute esos días.  El tiempo de las personas es muy importante y creo que se le dedica mucho tiempo a esta labor. Sin esa dedicación, la Semana Santa no sería igual. Hay que ver esa belleza que hay detrás. Todo ese tiempo. Todo ese cuidado de multitud de personas que hay que respetarlo y considero que en general se respeta.


¿Son entonces las Hermandades son mucho más que un paso o una imagen?

La gente de una Hermandad tiene un trabajo de fondo de escuchar a la gente, de compartir, de dar impresiones diferentes…Detrás de los pasos y de las imágenes hay mucha escucha, y mucho encuentro…Las Hermandades atraen muchas veces a gente que tiene más reparo a ir a la Iglesia. Creo que hay un buen caldo de cultivo en las Hermandades. Y creo que las diferentes Juntas de Gobierno tienen mucha responsabilidad pues son el encuentro de muchos valores y sentimientos.


Durante años fuiste catequista en la localidad, ¿cómo ve a la juventud cofrade?

Pues ves a tus niños representando a las hermandades y es bonito. Es algo que bueno, aquello que hace tantos años tú compartías con los más pequeños de quién era Jesús, aquello que tratabas de compartir, un sentimiento de que Jesús pasó por la vida haciendo el bien. Ver que esos niños han cogido el testigo y lo siguen cogiendo es un regalo. La vida es muy grata y agradecida en ese sentido. No crees que después de tanto tiempo y tantos niños que han pasado por tu corazón, ahora estén aquí y ésta sea su manera de sentir ese compromiso.


¿Qué le diría a esa juventud?

Es muy difícil. Que lo que sienten, que esa emoción tan concentrada en estos días, la sepan transmitir y vivir cada día. En Semana Santa la religiosidad es un flash, es algo como muy bonito, el estallido de muchas emociones, pero eso se pasa y lo bonito es que cada día sepamos encontrarnos con ese Jesús que portamos, con esa María que sentimos a veces triste en su dolor o esperanza, que los sepamos sentir en el día a día.  Y que sigan aquí, que aprenderán indudablemente cosas buenas.


Si le pidiera que se quedara con un momento de la Semana Santa villarrubiera, ¿cuál sería?

Son días en los que se respira una cierta emoción, como cuando el campo está con la tierra recién arada y la tierra está removida y dispuesta para sembrar. Creo que es un momento tan bonito en el interior de las personas que cualquier cosa que caiga cala muy hondo. Me quedaría con esa conexión, con ese cordón umbilical de las emociones y de los sentimientos. Lo bueno sería que siguiésemos conectados a lo largo del año. Es un cargador de batería que conecta con el alma, con las entrañas de lo que creemos, de nuestra fe. Es una magia. Una emoción de sentimientos, de colores, ‘moraos’, ‘verdes’ y ‘blancos’, que en estos días resaltan, pero que todos desembocan en un sitio. Hablamos y creemos del mismo Jesús, del mismo Dios y en la misma Madre.


A pocos días de que llegue el Domingo de Ramos. ¿Qué siente?

La verdad que hablo del tema, que vuelvo y releo el pregón, siento una fiesta de nervios en mi estomago. Pero a la vez siento mucha emoción. Creo que es un privilegio el que me habéis dado, el que pueda transmitir, con la responsabilidad que supone, compartir lo que yo creo. Es nerviosismo, es emoción porque es desnudar por completo tus sentimientos y compartirlos y hacer que esa comunidad cristiana que estaremos allí el próximo Domingo de Ramos, pueda con mis palabras, al igual que yo lo hago,  cuestionarse, hacer pensar, reflexionar sobre nuestra vida. Que nos ayude a valorar el vivir donde vivimos, porque Villarrubia sigue siendo un lugar privilegiado donde vivir. Quiero que sean ya las 17.15 ó  17.20 de esa tarde para subir al ambón y compartir lo que es para mí la experiencia de la Semana Santa.


No hay comentarios: