lunes, 13 de marzo de 2017

CARTEL DE LA SEMANA SANTA 2017


La Semana Santa 2017 de Villarrubia de los Ojos ya tiene su cartel. Con el título "El corazón de una Madre: la Virgen de los Dolores", el cartel de este año se trata de un montaje fotográfico obra de Javier Cervantes Soria, con fotografías de Antonio Illescas y Javier Cervantes. Este año preside el cartel la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, perteneciente a la Real y Servita Hermandad de la Soledad, la Vera Cruz y San Cristóbal.


Rostro sufriente de Nuestra Señora de los Dolores, la Madre de todos los cristianos. La Virgen de los Dolores al pie de la cruz. Los pies de su Hijo, en su advocación del Cristo de la Vera Cruz, al lado de la Madre. Madre e Hijo: "Hijo, ahí tienes a tu Madre. Madre, ahí tienes a tu Hijo. Y desde aquella hora aquel discípulo la recibió como Madre". La Madre de todos los hombres, la Madre de todos los cristianos. La Virgen de los Dolores que mira a la Cruz. Su corazón, su corazón de Madre, traspasado por una espada de dolor, tal y como ya le profetizara el anciano Simeón cuando presentaron al Niño en el Templo: "Éste está puesto para discusión de muchos, y a tí, una espada te atravesará el alma". Éste es el Lema de la Hermandad de la Soledad. María de los Dolores atravesada por una espada de dolor: el dolor de la indiferencia, el dolor de la pobreza, el dolor del desamparo, el dolor de la droga, el dolor del paro, el dolor de los que sufren... El DOLOR. ¿Y qué dolor más grande que ver a un hijo clavado en una cruz? La Virgen de los Dolores, la Virgen del corazón traspasado, la Virgen del Evangelio, la Virgen de los que sufren.

Y a los pies de la imagen el trono de la Virgen de los Dolores portado por sus hijos los costaleros. Costaleros que tratan de aliviar el dolor de la Madre, de su Madre, de la Madre de los Dolores. Aliviar su dolor con el dolor de sus hombros doloridos, alzándola hasta el cielo para que pueda alcanzar a besar los pies del Hijo que pende de una cruz. Costaleros encadenados por sus manos enlazadas sobre sus hombros: símbolo de hermandad, símbolo de unidad: los hijos unidos en torno a la Madre. Con su atuendo blanco, inmaculado, puro, como puro es el amor que cada uno de sus hijos siente por esta Madre celestial.

Un trono iluminado por la luz de unas velas que llevan inscrito en su interior el nombre de personas que llevan el dolor en sus cuerpos y en sus almas, y que se ponen a los pies de la Virgen de los Dolores para que les ofrezca algún consuelo, compartiendo con ella sus dolores propios y ajenos: enfermos, parados, fallecidos... todo tipo de dolor a los pies de la Madre del dolor, de la Madre de los Dolores, que, sin duda, no los dejará, sino que bajo el amparo de su manto los tendrá siempre presentes, intercediendo a su Hijo por cada uno de los que sufren.

Una imagen, la de la Virgen de los Dolores, que va bajo palio, sacralizando así el espacio por donde pasa la Madre de Dios, con sus doce varales que representan a los doce apóstoles que, en cada Semana Santa no quieren dejar sola a María de los Dolores y van a su lado cada vez que recorre las calles villarrubieras.

Y por supuesto las flores, que adornan la belleza de María y representan su pureza virginal. Con ellas se recuerda a las Camareras de todos los pasos de Villarrubia de los Ojos, quienes, sin duda, desde el silencio, son grandes protagonistas anónimas de nuestra Semana Santa.